Traducciones juradas: ¿qué hacer ante posibles falsificaciones?

A casi todos los traductores jurados nos ha asaltado alguna vez la siguiente duda: «¿qué pasa si el texto que me ha proporcionado el cliente es una falsificación?» «¿Y si me la ha colado y no me he dado cuenta?» «¿Podría acabar con problemas legales por esto?»

Traducciones juradas: ¿qué hacer ante posibles falsificaciones?

Traductores, cuidado con las falsificaciones Fotografía de Lauren C

Pues bien, podemos estar tranquilos, porque la respuesta es NO. El traductor carece de toda responsabilidad sobre el contenido del documento que tiene entre manos. Cuando certificamos con nuestra firma y sello que «la que antecede es traducción fiel y completa» simplemente estamos jurando que se trata de una reproducción íntegra y fiel en el idioma solicitado del documento que nos han entregado, punto. En ese sentido, sí es cierto que somos fedatarios (que no funcionarios públicos, ojo), pero de la fiabilidad del contenido de nuestra traducción, no de la del original. Por tanto, damos fe de la parte que nos toca, pero no juzgamos la originalidad del documento, función que le corresponde a un notario.

 

Ahora bien, ¿qué hacemos ante alguna sospecha? Eso ya entra dentro de los límites éticos de cada uno/a, pero desde una perspectiva deontológica, mi consejo es rechazar cualquier encargo que nos plantee serias dudas sobre la autenticidad del documento, ya sean borrados o alteraciones de la marca de agua, incongruencias en datos claves, posibles adulteraciones del contenido, o ausencia de sellos y firmas en documentos oficiales que los precisen.

 

El ejemplo más gracioso que recuerdo fue el de una clienta que pretendía que le efectuara una traducción jurada de su expediente académico. Hasta ahí todo iba bien, cuando de repente vi que el documento que me enviaba estaba, ni más ni menos, que ¡en Word! Así mismo, y por supuesto, ni sellos, ni firmas ni nada que le pudiera dar apariencia de legalidad. Huelga decir que desestimé el encargo con mucha educación.

 

Y vosotros, ¿qué opináis al respecto? ¿Habéis vivido casos similares?

Conoce a Fernando Castillo Díaz


Los idiomas y el cine son dos de mis pasiones, así que me dije «¿por qué no juntarlas?». Actualmente me dedico a traducir películas, documentales y series para la televisión, además de prestar servicio de traducción jurada de todo tipo de documentos. Soy curioso y siempre estoy dispuesto a mejorar y aprender.

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