Sistemas jurídicos diferentes, ¿cómo se realiza la traducción jurada?

¡Lo prometido es deuda! En el artículo anterior te contamos qué dificultades se suelen encontrar en la traducción jurada cuando los sistemas jurídicos de dos países son muy diferentes. Pero, ¿cómo lo hacemos?, ¿se adapta nuestro documento al sistema legal del país al que lo presentamos?, ¿se mantiene tal cual y esperamos a que la autoridad que lo recibe lo acepte? Si sigues leyendo, te resolveremos estas dudas y otras que puede que ya te hayas planteado.

Soluciones para la traducción jurada en casos de divergencia legal

Soluciones. Imagen extraída de Pixabay

Soluciones. Imagen extraída de Pixabay

Aclaraciones

Uno de los recursos que más se utilizan es añadir una explicación de algo que puede que el lector no entienda o sepa entre corchetes. Algunos ejemplos concretos son:
  • el origen de los topónimos
  • la procedencia de poblaciones
  • los números de identificación de servicios públicos o identidad

Los que leerán el documento en el país de origen no tienen por qué conocer la información anterior. De esta manera, se pueden evitar malentendidos y la lectura del texto se hace más fácil .

También se suele añadir información entre corchetes de los siguientes aspectos de los textos, como bien indica Francisco Javier Casas:
  • Firmas ilegibles de los encargados del Registro Civil
  • Sellos de las instituciones a las que pertenecen

Adaptaciones

Puede que penséis que la traducción jurada no se puede adaptar porque, al fin y al cabo, es un documento oficial. Sin embargo, los traductores, muchas veces, también hacen la función de asesores jurídicos.
¿Esto quiere decir? Que, aunque el lector final de la traducción jurada sea un experto en la materia, probablemente no esté familiarizado con el sistema jurídico del que procede el documento. Puesto que la función del traductor jurado es facilitar la comprensión, este recurso se utiliza a menudo. De esta manera, creará un texto equivalente, que mantendrá la «esencia» del original y salvará las diferencias con el sistema jurídico de origen.
«Mimetismo» Imagen de Carlos Alberto Novelino de Amorim en Flickr

«Mimetismo» Imagen de Carlos Alberto Novelino de Amorim en Flickr

Formato

Hay otros datos que aparecen en los documentos oficiales que, a primera vista, parece que no necesitan traducción. Estos datos son: los nombres propios, la fecha o la dirección postal.

Es verdad que lo que se dice traducir no se traducen, pero en algunos casos si es necesario adaptarlos. Con el nombre propio nos referimos al orden de nombre y apellidos. Estos se colocarán según la forma que adquieren habitualmente en documentos similares el el país de destino. Otra cuestión es el número de apellidos, que también puede ser un poco problemático. Tanto que, como me contó una profesora mía, en E.E.U.U. detuvieron a un hombre por darle un nombre falso a la policía ¡y resulta que simplemente le había dicho su primer apellido! Calma, esto es solo un caso aislado, pero ha ejemplificado muy bien esta situación, ¿verdad?

En cuanto a la fecha, según el país donde se reciba la traducción, deba cambiarse el orden y, en vez de presentar el formato dd/mm/aaaa, se exprese de la siguiente manera: mm/dd/aaaa. Lo mismo pasa con el orden de los datos que aparecen en la dirección postal.

Preparación del documento original

En ciertos casos, sabiendo las diferencias que existen entre los distintos países, se puede redactar el original teniéndolas en cuenta. Si queréis saber a qué nos referimos, tenemos un ejemplo claro en un artículo sobre la traducción jurada del poder notarial ruso.

Por hoy, esto es todo. Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad y, si por casualidad, necesitas una traducción jurada, en Júramelo te prestamos este servicio. Además de que puedes el pedirnos presupuesto de tu traducción jurada sin compromiso.

Consulta el precio de la traducción jurada

Fuentes:

¡Seguro que tienes algo que aportar!