Mi vida como traductora nómada digital

por Elisa Orellana Huhn

Hace más de una década que comenzamos a utilizar el término «nómada digital» o «sin oficina fija» (mi adaptación del inglés, location independent) en comunicación. Esta curiosa formación terminológica describe a trabajadores que realizan su oficio desde ubicaciones itinerantes. Parece estar, bajo mi punto de vista, rodeado de un halo de misterio y de glamur, como si solo unos pocos elegidos tuvieran el privilegio de disfrutarlo. Ahora, os voy a contar mis aventuras como traductora nómada digital.

Elisa Orellana, traductora jurada, trabajando frente a un embarcadero en Florida

© Elisa Orellana

¿Cómo empezó el sueño?

Durante mis años de carrera, soñé brevemente con lanzarme al mundo traductoril como autónoma y viajar por el mundo. Descarté ese sueño nada más terminar, al ver la necesidad de trabajar en una empresa que me enseñara a ser traductora «de verdad», coger experiencia en la vida real.

Años después, conocí a una traductora francesa que me contó, emocionada, los tres meses que pasó recorriendo China mientras traducía en su portátil. De nuevo, me inundó la fantasía, pero no dejó de ser eso.

Paso a paso

Tras años en la profesión, di el primer paso de la aventura: me hice autónoma. Seguramente fue la crisis de los 30, que llegaba con un año de anticipación, no voy a negarlo. Así que arranqué en 2014 con el primer paso de lo que, para mí, caracteriza la vida de nómada digital: sin horario.

Una vez acostumbrada a la libertad proporcionada por la autonomía de gestionar mi propio trabajo —que, por supuesto, tiene sus dificultades, pero eso da para otro artículo—, empecé a barajar la idea de marcharme de la ciudad donde llevaba toda la vida. Y así di mi segundo paso en la vida de nómada digital: sin oficina fija.

Nuevos comienzos

Comencé mi andadura en California, tierra de sol, donde me acostumbré a lidiar con la diferencia horaria que tenía con mis clientes. Trabajaba cuando más me convenía, pero también pasaba noches pegada al teléfono asegurándome de que nadie me mandaba un correo a las 4 de la mañana. La obsesión por no responder a un correo a los 5 minutos de recibirlo se apoderó de mí. Sentía desconfianza por perder a mis clientes que tanto me había costado conseguir.

Sin embargo, tuve que afrontar la realidad: no podía pasarme la noche atenta al zumbido del correo electrónico, tenía que poner las cosas claras. Así que empecé a contestar a los correos con gran transparencia, avisando de que me encontraba a 9 horas de diferencia y que tardaría un poco en contestar. También, señalaba las grandes ventajas: cuando ellos necesitaban algo de un día para otro, yo todavía tenía todo el día por delante, en lugar de pasarme hasta las tantas de la noche trabajando.

Todo iba sobre ruedas. Hasta que vino la verdadera transición: comencé a viajar de forma permanente.

Nómada digital

En octubre de 2015, cogí la mochila, un portátil y me lancé a la aventura. Primer destino, Tailandia. Llegué sin saber dónde estaba, ni dónde iba, ni qué iba a hacer, pero con las ganas de vivir la vida y ver el mundo entero.

Poco después de aterrizar me di cuenta de que necesitaba una SIM para poder tener el correo siempre conmigo. Me aseguré de que el hostal donde me alojaba tuviera Wi-Fi. Esas son mis dos condiciones en cualquier país: 3G y Wi-Fi.

Viajo con mi pareja, pero yo soy la encargada de elegir los alojamientos porque tengo necesidades para el trabajo. Sin embargo, hay veces que es imposible encontrar algo decente al precio al que lo necesito. Durante el último año, he trabajado en decenas de habitaciones de hotel y otras tantas cafeterías y restaurantes. Muchas veces tengo que trabajar en la cama o en un escritorio cutre. En ocasiones, solo hay Wi-Fi en la recepción o está caído. A veces, la cafetería es tan ruidosa que no me puedo concentrar. He terminado entregas en un minibús dando tumbos de curva en curva por un puerto de montaña.

A Tailandia han seguido 16 países en el último año: Malasia, Camboya, Indonesia, Singapur, Rusia, España, Alemania, Polonia, Francia, Reino Unido, Irlanda, Turquía, Israel, Dinamarca, Estados Unidos y Vietnam. En algunos, pasé 3 meses. Lo que quiere decir que en otros solo he pasado horas o días. He perdido la cuenta de los autobuses, trenes, barcos, taxis y coches que me han transportado. Sé que he volado en más de 20 aviones. He pasado por 3 continentes y he pisado brevemente el hemisferio sur.

Mi vida es de nómada digital, porque tengo en mi firma de correo electrónico la zona horaria en la que estoy para que mis clientes no se vuelvan locos. Porque tengo en mi planificador de trabajo anotados mis vuelos y las zonas horarias, para hacer las entregas a tiempo. Porque sé que el 2 de febrero trabajaré desde Florida y el 18 desde Camboya.

¡Qué vida más maravillosa!

Todo lo anterior puede parecer fácil, divertido, alucinante. Pero solo cumple dos de esas tres condiciones. La vida de nómada digital no es fácil. He aquí una pequeña lista de pros y contras que he redactado:

Pros

  • Ves lugares nuevos
  • Escapas de la rutina
  • No te aburres de la misma oficina
  • Cambias de compañeros de trabajo
  • Hay espacios de co-working en todo el mundo si te hace falta

Contras

  • No existe la rutina
  • El funcionamiento del Wi-Fi no es una constante universal
  • Las mesas de habitaciones y cafeterías no suelen ser cómodas
  • Los espacios de co-working no siempre son de alquiler para uso de un solo día
  • Tienes que trabajar en donde sea: avión, autobús, tren
  • No siempre hay donde cargar el portátil
  • Se vuelve agotador

Para ser nómada digital hay que tener gran disciplina. A veces estás en una playa paradisíaca y te toca quedarte trabajando, o tienes que cancelar tus planes por un nuevo encargo. Es fácil olvidarse de mandar tu currículo a nuevos clientes y estancarse en la mediocridad de tener algunos encargos regulares y nada más.

Hay que encontrar el equilibrio para disfrutar y trabajar. Yo suelo dedicar unas horas del día a trabajar (incluso sábados y domingos) y después salgo a conocer el lugar en el que estoy viviendo. Los días que no tengo trabajo, aprovecho para descansar y hacer algo que me gusta, porque a cambio sé que otro día me quedaré en la habitación trabajando todo el día. Es un intercambio justo y no me cuesta hacerlo ahora que he aprendido que toda moneda tiene dos caras.

Entonces, ¿me hago nómada o no?

Aunque a veces solo puedo decir cosas malas de mi estilo de vida, no lo cambiaría por nada. Es agotador, difícil, incómodo. Hay días en los que estás cansado y solo quieres pasar de todo. Sí. Sin embargo, he visto 17 países en el último año gracias a este estilo de vida. Mira el mapa. ¡17! He conocido gente y lugares increíbles. He trabajado prácticamente todos los días. Pero también me he permitido el tiempo de salir a conocer el planeta.

Es cierto que no es un estilo de vida que encaje con todo el mundo. Me encuentro alejada de familia y amigos, e incluso de compañeros de profesión (no es lo mismo hablar por WhatsApp). Estoy completamente fuera de mi zona de confort y se vuelve muy estresante a ratos. Es un estilo de vida en el que vives con lo mínimo para que viajar sea fácil.

Sin duda, es maravilloso contar con los avances tecnológicos que nos permiten embarcarnos en aventuras como esta. Mi consejo para todo el mundo es: ¡pruébalo y saca tus propias conclusiones!

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Elisa Orellana trabajando en el tren, © Elisa Orellana

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© Elisa Orellana

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Puedes encontrar a Elisa Orellana Huhn en LinkedIn

Crónica de un intérprete de refugiados: viaje de ida y vuelta

Por Miguel Adame Díaz

Miguel Adame Díaz es traductor e intérprete jurado de árabe especializado en Extranjería, apasionado de la buena música, del buen comer y triatleta en ciernes.

+ info: www.lenatakalam.net

Que la profesión del intérprete se antoja camaleónica es algo de sobra conocido para el que la ejerce. Y que las situaciones a las que nos enfrentamos son variopintas, también.
Cuando hace un año volaba hacia Lesbos, Grecia, para colaborar como intérprete de árabe y asistir a los cientos de refugiados que cada día llegaban a sus costas, me preguntaba en qué momento se había llegado a este punto de no retorno. Y a mi llegada, al entrar a trabajar de lleno en los campos de refugiados, recuerdos de viajes pasados a Siria se agolparon en mi mente: ¿qué sería del conductor de autobús de la línea Damasco-Alepo, del anciano barbero del Barrio damasquino de Souq Saroujah o de la pequeña pensión del centro de Alepo en la que solíamos alojarnos? Gente corriente, gente de a pie que, muy probablemente, también haya huido de una guerra civil que nunca nadie pensó que llegaría a ocurrir, o no al menos de esta forma.

Y, en este ámbito, los casi dos meses que pasé en Lesbos colaborando con Médicos del Mundo resultaron sencillos desde el punto de vista de la interpretación, aunque agotadores teniendo en cuenta la intensidad de cada jornada. Las asistencias consistían en interpretaciones consecutivas árabe<>español/inglés durante las exploraciones médicas a los pacientes en la consulta, en la llegada de los refugiados que en pateras arribaban a las costas griegas y durante el asesoramiento jurídico que distintas oenegés y autoridades ofrecían acerca de los procedimientos existentes para el registro en las oficinas del FRONTEX y las solicitudes de Protección Internacional o asilo en alguno de los países miembros.

La situación, no obstante, ha cambiado y mucho de un año para acá: los refugiados ahora no pueden continuar su viaje hacia Europa central cuando pisan territorio comunitario. A su llegada a Grecia y según su nacionalidad y si viajan solos o en familia, son ubicados en los campos de refugiados rehabilitados a tal efecto y que funcionan como un CIE al uso aquí en España para, posteriormente, ser realojados en cualquier centro del país heleno a la espera de su reubicación en el país al que hubieran solicitado la Protección Internacional.

Por mi parte y ya de vuelta a España, semanalmente asisto como intérprete en las escasas entrevistas de solicitud de Protección Internacional de los escasos refugiados que están siendo reubicados en nuestro país. Los procedimientos administrativos son muy parecidos a los de Grecia y las interpretaciones consecutivas bastante más llevaderas (sin agua ni nieve ni frio de por medio, y con los pies secos…)

Y la vida, que no deja de ser sorprendente, me ha regalado un momento fantástico que le hace a uno recordar que la profesión de intérprete puede llegar a ser, y de hecho es, fascinante: reencontrarte con un refugiado sirio al que hace un año asististe como intérprete en Lesbos y al que aquí vuelves a asistir es, además de casual, un atisbo de esperanza en todo este desastre humanitario, por lo que desde España seguiremos trabajando para recibirlos con la misma dignidad con la que ellos buscan un lugar en el que vivir.

Refugiados, sean bienvenidos.

¡Ya se pueden certificar documentos con la apostilla de la Haya en Brasil!

La traducción jurada en Brasil es muito legal y mucho más sencilla que antes

Desde el 14 de agosto de este año 2016, Brasil pasó a formar parte de los países que han firmado el Convenio de la Haya. Este hecho facilitará el traslado de documentos en trámites legales (entre Brasil y cualquier otro país firmante de este convenio).

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Celebramos que el convenio de la Haya llegue a Brasil

Brasil ha firmado el convenio de la Haya

Brasil empezará a aplicar el Convenio de La Haya, ¿esto qué significa?

Ni más ni menos que se suprime la exigencia de la legalización de los documentos públicos extranjeros. Hacer trámites con Brasil tenía todo un proceso antes, era un lío. Se hacía por vía diplomática, ¿qué más puedo decir? Por el contrario, el convenio de la Haya se encarga de facilitar los trámites administrativos entre países. Ahora, los documentos públicos que se intercambien entre España y Brasil se reconocerán con mucha más facilidad. Una traducción jurada hará que su validez sea completa.

Rompiendo las barreras de la burocracia

Antes:

La legalización de documentos era una tarea tediosa. Los pasos a llevar a cabo en Brasil, por ejemplo, incluían: el reconocimiento de la firma de la autoridad emisora del documento ante notario, la legalización por el Ministerio de Relaciones Internacionales de Brasil y la legalización por la embajada de España en Brasil. ¡Y en España, encima, era más complicado!

Ahora:

Basta con pedir la apostilla en la autoridad competente del país y adjuntarla al documento. La apostilla de la Haya es una especie de «pasaporte del documento», en el que se aclara que la persona que lo firma existe y está capacitada para ello.

En el caso de Brasil, el consejo nacional de justicia establece una serie de registros autorizados. En el de España, son diferentes según el tipo de documento en cuestión. La web del Ministerio de Justicia de España cuenta con el detalle de qué autoridades españolas apostillan cada tipo.

«A volar» Fotografía de Beatriz Pitarch en Flickr

«A volar» Fotografía de Beatriz Pitarch en Flickr

La importancia de convenios como el de la apostilla de la Haya

Los convenios internacionales permiten y facilitan que se creen relaciones entre países. Normalmente, estas relaciones hacen que los países se beneficien mutuamente y, por lo tanto, sus habitantes. Existen múltiples estándares internacionales (normas aplicadas en un conjunto de países). Por ejemplo, si te gusta viajar y no quieres facturar el equipaje, la medida de tu maleta de mano la ha estipulado la IATA.

Otro instrumento que sirve para acercar y mejorar las relaciones entre países es la traducción. Gracias a ella se salva la diferencia de idioma y consigue el entendimiento y la compresión mutua. En el caso de la traducción jurada, permite que los documentos tengan la misma validez en dos lugares donde se hablan idiomas diferentes.

«Fusión» Fotografía de Juan Falque en Flickr

«Fusión» Fotografía de Juan Falque en Flickr

Si este artículo ha conseguido darte ganas de irte a vivir a Brasil, no lo pienses más, pide presupuesto de tu título académico en nuestra web, ¡sin ningún tipo de compromiso!

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¿Y si me dicen que mi traducción jurada no sirve?

Si necesitas una traducción jurada, probablemente es porque tengas un asunto legal entre manos que necesites resolver. Como ya sabréis, casi todo −si no todo− lo que tiene que ver con lo legal va de la mano de lo que llamamos «papeleo».

Papeleo

Si, como a mí, os causa pánico, lo último que desearíais sería tener algún problema, y menos aún si se lleva a cabo en el extranjero. Uno de los miedos que pueden rondar por vuestra cabeza es tener algún contratiempo con las traducciones que necesitáis.

¡Qué no cunda el pánico! En este post os contamos qué hace válida a una traducción jurada.

La validez de la traducción jurada en España

La traducción jurada dota de efecto legal a un documento escrito en un idioma extranjero (si lo presentamos en España, claro) ante un organismo oficial. Estas traducciones las realizan traductores-intérpretes jurados que han sido acreditados por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Por lo tanto, las traducciones juradas que realicen serán documentos con validez oficial.

Formato

Sin embargo, para sean aceptadas como tal, es imprescindible que vaya acompañada del sello y firma del traductor-intérprete jurado. Además, deberá contener una certificación que acredite su carácter de traducción jurada. En el caso de que la certificación esté en una hoja aparte, no debería haber ningún problema si el papel es timbrado o si se indica una numeración.

Para que una traducción jurada sea válida se compondrá del texto traducido, la certificación firmada y sellada, así como una copia del original sellada y fechada.

Aquí podéis ver los ejemplos de certificado y sello que estipula el Boletín Oficial del Estado:

Modelo de certificado

Modelo de sello

En la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación hay un listado actualizado de los traductores jurados activos en España. Lo podéis consultar si queréis comprobar que vuestra traducción jurada la ha realizado un traductor-intérprete jurado oficial.

La validez de la traducción jurada en el extranjero

Voy a ir a este país y necesito presentar mi traducción jurada en tal institución, ¿la darán por buena?

Este tema no debería ser una fuente de preocupaciones innecesarias, ya que en los países con los que España mantiene una relación fluida —es decir, los países de la Unión Europea, los anglosajones y los países vecinos— se suelen aceptar las traducciones sin problema. De hecho, en casi seis años que estamos funcionando, hemos enviado muchas traducciones con ese fin y nunca nos han devuelto ninguna por motivos de este tipo.

De todas formas, os recomendamos que consultéis las dudas que os surjan en detalle con la persona y organización a la que se dirige. Aunque nosotros no hayamos tenido ningún contratiempo hasta ahora con instituciones ni organizaciones extranjeras, no hay ninguna norma universal que estipule qué tipo de traducciones juradas se aceptan o dónde. Normalmente, esto está sujeto a dos factores: los acuerdos entre países en cuestión y de lo que la organización en concreto acepte.

Aquí os dejamos una lista de preguntas que podéis plantear para presentar documentos en el extranjero:

  • ¿Necesitan que el documento original esté legalizado en algún consulado o embajada? ¿En cuál?
  • ¿Necesitan que la traducción sea jurada (certificada)?
  • ¿Valdría la certificación de un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español?
  • ¿Es preciso legalizar también la certificación de la traducción jurada (la firma y el sello del traductor)?

La validez de las traducciones juradas de Júramelo.es es idéntica a la del original ante la administración española

De todas maneras, nosotros os lo ponemos más fácil: en nuestra web Juramelo.es podéis pedir la traducción de cualquier documento legal que necesitéis. Nosotros la ponemos en manos de uno de nuestros 691 traductores jurados autorizados por el M.A.E.C.

¡Y en 48 horas puedes tener tu traducción certificada y sellada en casa!

Foto "Compra online" de Marcela Palma en Flickr

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Fuentes:

Presentar una traducción jurada o un documento extranjero: ¿vale una copia?

Seguro que en más de una ocasión te ha surgido la duda de si necesitas presentar obligatoriamente una traducción jurada original o si te vale con una copia. Bien, Júramelo.es te explica en este artículo los documentos que se admiten en las oficinas consulares y en la Administración del Estado de España.

Características de los documentos

Las características que deben cumplir los documentos que se presenten en estas oficinas son concretamente las siguientes:

1.1 Deben ser documentos originales o copias certificadas por el mismo organismo que expidió el documento original.
1.2 Excepto en los casos en los que existe un Convenio que permita que los documentos en cuestión no tengan que estar legalizados, todos los documentos públicos extranjeros se deben legalizar previamente. La legalización se hará por vía diplomática o, si el Estado forma parte del Convenio de la Haya de 1961, deben rubricarse con la Apostilla de la Haya.
1.3 Se deben traducir al castellano en base al artículo 36.1 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Común.

Gaticos copiados (por <a href="https://www.flickr.com/people/johnandketurah/">Keturah Stickann</a> en Flickr)

Gaticos copiados (por Keturah Stickann en Flickr)

¿Quién puede realizar las traducciones para que el documento sea válido?

En España, para que una traducción se considere oficial, y de este modo válida para poder presentarse en cualquier organismo oficial de la Administración española, la debe realizar alguna de las siguientes figuras:

  1. Un traductor-intérprete jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación español.
  2. Una representación diplomática o consular española en el extranjero (y se debe legalizar posteriormente por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para presentarse ante la Administración en España).
  3. Una representación diplomática o consular en España del país que ha expedido el documento (que se deberá legalizar posteriormente o apostillar en el sentido del apartado 1.2).

Conviene tener en cuenta también que algunos Estados que forman parte del Convenio de la Haya de 1961 no apostillan traducciones de traductores jurados(entre ellos España) por considerarlas documentos oficiales pero no de carácter público sino privado. No obstante, las traducciones juradas hechas por traductores locales en el extranjero, aunque estén legalizadas, pueden ser rechazadas por algunos órganos de la Administración española, puesto que pueden requerir una traducción oficial de acuerdo con los apartados 1.1 – 1.3.

De este modo, te recomendamos que consultes previamente en el organismo o institución en el que debes presentar la traducción jurada si acepta la forma en la que se ha legalizado la traducción.

Y recuerda que si necesitas legalizar algún documento, Júramelo.es puede ayudarte:

FUENTES:

La labor social del traductor jurado

Una de las múltiples ventajas que ofrece la traducción jurada, a diferencia de otras modalidades de esta disciplina, es que posee una vertiente social, no tan enfocada a entretener o a fines comerciales como a resolver trámites importantes para la vida de la gente.

En ese sentido, gracias a nosotros se celebran matrimonios, se firman contratos, se arreglan problemas legales, se convalidan todo tipo de certificados y títulos extranjeros, se posibilita que otros profesionales puedan ejercer y vivir en otros países y, en definitiva, se solucionan gestiones trascendentales para otras personas que, en muchas ocasiones, pueden acabarles suponiendo un gran paso a nivel profesional o personal.

Para algunos podrán parecerles simples papeleos, documentos académicos o técnicos sin más, pero lo cierto es que la contribución del traductor jurado es un eslabón de una cadena que incluso llega a salvar vidas. Lo que era el simple expediente laboral de un cirujano que se necesitaba traducido y sellado en otro idioma acaba permitiendo que ese doctor pueda operar a niños en Etiopía, por decir solo un ejemplo. Así que, compañero traductor, si estás desmotivado, párate un segundo a pensar en todo lo que aportas, que es más de lo que crees.

¡Tú molas! Imagen de Jeremy S

¡Tú molas!
Imagen de Jeremy S

Por otra parte, el hecho de que estas traducciones tengan que entregarse en el papel original, ya sea en persona o por envío, facilita el contacto directo con el cliente, para quien dejamos de ser invisibles a partir de ese momento. El hecho de que le hayamos ayudado en un proceso burocrático algo engorroso hace que nos valore, y es que tengo comprobado que los clientes de traducciones juradas suelen mostrar más gratitud, lo cual nos reporta una satisfacción añadida que se agradece. Al fin y al cabo, ¿a quién no le mola que le reconozcan su labor?

En conclusión, se trata de una faceta desconocida de nuestro trabajo, pero de vez en cuando conviene recordar que lo que hacemos sirve de algo. Porque no solo vertemos contenido de un idioma a otro, también ayudamos a personas, y ese es el objetivo final que me motiva cada día.

Traducciones juradas: ¿qué hacer ante posibles falsificaciones?

A casi todos los traductores jurados nos ha asaltado alguna vez la siguiente duda: «¿qué pasa si el texto que me ha proporcionado el cliente es una falsificación?» «¿Y si me la ha colado y no me he dado cuenta?» «¿Podría acabar con problemas legales por esto?»

Traducciones juradas: ¿qué hacer ante posibles falsificaciones?

Traductores, cuidado con las falsificaciones Fotografía de Lauren C

Pues bien, podemos estar tranquilos, porque la respuesta es NO. El traductor carece de toda responsabilidad sobre el contenido del documento que tiene entre manos. Cuando certificamos con nuestra firma y sello que «la que antecede es traducción fiel y completa» simplemente estamos jurando que se trata de una reproducción íntegra y fiel en el idioma solicitado del documento que nos han entregado, punto. En ese sentido, sí es cierto que somos fedatarios (que no funcionarios públicos, ojo), pero de la fiabilidad del contenido de nuestra traducción, no de la del original. Por tanto, damos fe de la parte que nos toca, pero no juzgamos la originalidad del documento, función que le corresponde a un notario.

 

Ahora bien, ¿qué hacemos ante alguna sospecha? Eso ya entra dentro de los límites éticos de cada uno/a, pero desde una perspectiva deontológica, mi consejo es rechazar cualquier encargo que nos plantee serias dudas sobre la autenticidad del documento, ya sean borrados o alteraciones de la marca de agua, incongruencias en datos claves, posibles adulteraciones del contenido, o ausencia de sellos y firmas en documentos oficiales que los precisen.

 

El ejemplo más gracioso que recuerdo fue el de una clienta que pretendía que le efectuara una traducción jurada de su expediente académico. Hasta ahí todo iba bien, cuando de repente vi que el documento que me enviaba estaba, ni más ni menos, que ¡en Word! Así mismo, y por supuesto, ni sellos, ni firmas ni nada que le pudiera dar apariencia de legalidad. Huelga decir que desestimé el encargo con mucha educación.

 

Y vosotros, ¿qué opináis al respecto? ¿Habéis vivido casos similares?

Todo lo que necesitas para trabajar en el Reino Unido

REINO UNIDO: NUESTRO PRIMER ARTÍCULO DE LA SERIE «TODO LO QUE NECESITAS SABER PARA…»

Emigrar por motivos laborales es una realidad cada vez más presente en la vida de los españoles. Reino Unido, Canadá, Irlanda, Alemania o EE.UU., son solo algunos de los destinos que se escogen para probar mejor suerte. En Júramelo.es somos conscientes de todos los factores que intervienen en este proceso de búsqueda de trabajo y queremos ayudarte con lo que mejor se nos da, la documentación jurada. Una vez que has tomado la decisión de trabajar en otro país, debes tener preparados una serie de documentos que a menudo conviene que estén jurados, ¡te contamos cuáles!

Para que no sufras un «overbooking informativo» hemos decidido realizar una serie de artículos por países, en los que incluiremos datos que pueden interesarte relacionados con la situación del mercado laboral, así como con la documentación que necesitarás para poder empezar a trabajar.

Traducciones juradas necesarias para el Reino Unido

Hemos decidido comenzar por Reino Unido al ser un país europeo al que se recurre muy a menudo debido a su proximidad y a que allí se habla inglés. Seguro que ya os habéis encontrado alguna vez en una situación en la que vuestro amigo enfermero os dice que el mes que viene empieza a trabajar en un hospital de Liverpool, o que vuestro primo, que es profesor, va a dar clases de español en Birmingham; os suena, ¿verdad? Os contamos un poco más sobre el perfil de los españoles que actualmente trabajan en Reino Unido de acuerdo con una encuesta realizada en 2015 a más de 2200 españoles que actualmente residen en este país:

  • El número de españoles en Reino Unido ha aumentado en un 138 % desde el censo de 2011, cuando la cifra era de 54 482.
  • En agosto de 2015 la tasa de desempleo era de un 5,4 %, frente al 22,2 % de España.
  • La mayoría de los emigrantes españoles (45,76 %) tiene una carrera universitaria o un máster (20,41 %) cuando abandona España.
  • En la mayoría de los casos, los españoles que emigran tienen un puesto de trabajo relacionado con su experiencia o formación. Las posibilidades se incrementan según los años que se lleva residiendo en el país (a partir de los 5 años las posibilidades son del 66,67 %, frente al 33,51 % cuando se lleva menos de 1 año ).
  • Las ciudades donde los sueldos son más altos son Londres (1847,11 €/mes), Bristol (1543,1 €), Manchester (1523,16 €/mes) Edimburgo (1457,86 €/mes) y Brighton (1539,13 €/mes).
  • En Reino Unido la jornada completa es de 37,5 h y los salarios de las profesiones más comunes son muy variados:
    • dentistas (4722,75 €/mes por 36 h./semana),
    • informáticos (3130,92 €/mes por 38 h/semana),
    • albañiles (2188,19 €/mes por 41 h/semana),
    • enfermeros (2131,7 €/mes por 38 h/semana),
    • profesores (1551,89 €/mes por 32 h/semana),
    • camareros (1309,55 €/mes por 37 h/semana),
    • dependientes (1245,66 €/mes por 33 h/semana)
    • o personal de limpieza (1130,30 €/mes por 32 h/semana).

Y ahora que ya sabemos un poco más sobre el país, podemos centrarnos en la documentación y traducción jurada que se requiere para poder trabajar en él. Esta vez hemos decidido crear una infografía para que tengas la información al alcance de un clic y puedas comprenderla fácilmente con solo un vistazo:

nuestra infografía sobre los documentos que necesitas en el Reino Unido, así como algún otro dato de interés.

Descarga aquí el PDF de nuestra infografía sobre los documentos que necesitas en el Reino Unido, así como algún otro dato de interés.

CONTINUARÁ…

Y esta es la primera entrega de nuestra serie, en la que poco a poco te iremos contando qué te hace falta para vivir, estudiar o trabajar en el Reino Unido y en otros países. En próximas entregas:

  • Estados Unidos
  • Irlanda
  • Canadá
  • Alemania
  • … y aún más datos, curiosidades y experiencias sobre cada país.

¿Te interesa? ¡No te lo pierdas! Suscríbete ya a nuestro blog para no perderte la siguiente entrega, es gratis.

Y si necesitas una traducción jurada de tus documentos:
Traducción jurada de un certificado de notas para Reino Unido

O tal vez puede que lo que necesites sea una traducción jurada de un certificado de idiomas, un título académico o traducir tu currículum.

FUENTES:

¡Comparte este artículo con tus amistades! ¿Con quién te irías al Reino Unido?

Los nombres propios de lenguas con otros caracteres y su traducción jurada

¿Tienes que encargar una traducción jurada desde una lengua con otros símbolos? ¿Deseas traducir un documento a un idioma que no se escribe con nuestro abecedario? Pues en Júramelo.es te explicamos cómo ahorrarte quebraderos de cabeza.

Una camiseta con texto en persa (Foto: Mohammed Nairooz https://www.flickr.com/photos/nairoozdotcom)

Una camiseta con texto en persa (Foto: Mohammed Nairooz)

La escritura del español

El español, o castellano, utiliza letras del alfabeto latino. La Real Academia Española de la lengua nos recuerda que el abecedario español está hoy formado por el siguiente conjunto de caracteres:

A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z, a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z

Ahora bien, amigas y amigos, vivimos en un planeta con multitud de formas de comunicación y muchas de ellas se escriben con otros símbolos. Escribir palabras de un sistema con símbolos de otro se llama transcribir o transliterar. Si no lo leísteis, ya os enseñamos caracteres exóticos en un artículo anterior.

Realiza tus trámites bien a la primera

La primera vez que se transcribe un nombre de un sistema de escritura a otro es cuando más atención debemos poner. Por ejemplo, si conseguimos un diploma en ruso, o en árabe, veremos que está redactado con una escritura diferente y es posible que nuestro nombre, en ese título académico, se encuentre escrito con otras letras. Deberías apuntar cómo se ha escrito en el otro sistema de escritura, con sus caracteres o símbolos propios.

Porque no siempre se transcribe igual entre dos sistemas:

Анастасия > Anastasiâ
Анастасия > Аnastasiya

Es importante que tu nombre, apellidos y otros datos personales coincidan siempre cuando se escriben con otros caracteres. Esta es la clave para evitar malentendidos y bloqueos administrativos si se transcriben de manera distinta en dos sitios. Y cuando solicites la traducción, jurada o no, de un documento con tu nombre, comunica al traductor jurado cómo se transcribió por primera vez.

Teclado mixto caracteres latinos / kana japonés (Hisakuni Fujimoto https://www.flickr.com/photos/hisa)

Teclado mixto caracteres latinos / kana japonés (Hisakuni Fujimoto)

Podéis transcribir algunos en esta web sobre transliteración. Pero, atención, nuestro consejo es que siempre consultéis con una traductora o un traductor profesionales.

Comprueba cuánto puede tardar una traducción jurada, pulsando aquí.

 

Traducción jurada de expediente académico: ¿dejamos las notas en español?

Cada sistema educativo cuenta con sus propios baremos de calificación. Al traducir un certificado académico se plantea la cuestión de «no perder la nota». Para ello, existen varias soluciones y una de ellas es la de mantener las notas en español. 

Al hilo de esto, queremos compartir un caso de los que hemos traducido en Júramelo.es, en el que nos preguntaba una cliente, después de recibir su traducción:

Estoy intentando conseguir trabajo como profesora de inglés como segundo idioma en EE. UU. y es para que los colegios vean los títulos y credenciales en inglés (y me cogieran, ojalá, luego hay que hacer convalidaciones del título y creo que lo necesitan en inglés).

(…) para ver si le podéis echar un ojo a la traducción (¡que está muy bien!) pero que yo pensaba que se traducían también las notas al inglés.

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Ah, ¡buena pregunta! Esta decisión depende del traductor jurado, es su potestad elegir cuál es la mejor solución. La traducción jurada no afecta a la validez del contenido del documento traducido, sino que la convierte en una traducción oficial, certificada. Una vez que el traductor jurado la firma, la traducción solamente podrá ser anulada por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Cada traductora o traductor jurado tomará la decisión que considere oportuna para trasladar los contenidos de un idioma a otro. De modo que le respondimos:

Al traducir expedientes académicos, a menudo las notas se dejan en español, aunque a veces algunos traductores ponen una nota al pie con aclaraciones (como es este caso).

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Entonces, ¿se dejan las calificaciones en español?

En efecto, el sistema español de calificaciones cuenta con sus particularidades propias que puede interesar conservar. El traductor jurado puede sugerir cuál es la mejor manera de trasladarlo a la realidad de otro país, pero es la administración o institución que se encargue de las convalidaciones en ese otro país quien decide cómo se corresponde una nota con otra. De hecho, esas mismas autoridades pueden trasladar notas más altas que el traductor, así que no tiene por qué ser algo malo en sí. 😉

A continuación os dejamos una muestra del aspecto que tiene una traducción jurada de un expediente académico del español al inglés, con estos fragmentos destacados, y la respuesta que recibimos de nuestra cliente.

Traducción jurada de un expediente académico del español al inglés

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Tras lo que nos respondió:

¡Mil gracias por todo,os doy un 10!
¡¡Y por supuesto lo recomendaré!!
   B. V.